Editorial DOGWAY
Posted 05/19/2009 by Vans Spain
Realmente a los de arriba no les importa una mierda el skateboarding. Lo han usado, usan y usarán como bonito fondo de pantalla. Seguimos quedando bien en anuncios, series y demás medios, como reflejo de una juventud amante de los deportes de riesgo, jóvenes urbanos conflictivos o cualquier estereotipo que posible en el que quede bien alguien con un skate… Casi siempre mejor debajo del brazo o si es patinando, que pase rápido, no vayan a dar ideas “raras” para que los espectadores centren en exceso su atención…
Las opiniones siguen siendo para todos los gustos y colores. Algunos ven con buenos ojos la sobreexposición del skateboard, otros lo ven como un atraco a la intimidad y los menos, simplemente no piensan mucho en ello. Y paralelo a historias de nunca acabar, ocurren cosas como las del Parque Sindical. 30 años de historia. Nada más y nada menos que 30 años de historia sobre el cemento, enterrada para ampliar las zonas de deportes convencionales que hay dentro del Parque Deportivo Puerta de Hierro. Y esta vez no ha sido una simple amenaza.
Por causas diversas, pasaron muchos años hasta que visité el Sindi. No lo hice en su época “buena” porque era demasiado pequeño para viajar y acababa de descubrir el skateboarding. Más mayor, mis visitas a Madrid se centraron en otro tipo de spots, más callejeros, o bien parques en mejores condiciones debido al deterioro del Sindi. Pero entrar allí la primera vez fue una regresión a la infancia, 20 años de mi vida borrados de golpe, y me veía abriendo la Tres60 Solo skate y la Skatemagazine, y devorando las imágenes de aquellos tipos como los que patinar. Y si ahora, mientras escribo esto, se me pone la piel de gallina recordándolo, no quiero imaginar cómo se sienten los más cercanos al Sindi.
No es momento de echar más leña buscando culpables o acusando de falta de implicación. El Sindi ha estado en peligro en muchas ocasiones, y ahora solo queda decir “Hasta siempre”, lamentando haber vivido desde lejos un pedazo de la historia del skateboarding español, pero que acaparó mi atención a finales de los 80, a través de portadas, entrevistas y videos de la época, viendo patinar a grandísimos skaters (muchos aún en activo) y que forman parte de mis primeros recuerdos como patinador. Por muchas de las cosas que ví en el Sindi creo que sigo aquí, y estoy seguro que a muchos otros skaters les ocurre exactamente igual, sobre todo a los que vivieron in situ la escena madrileña de entonces.
Y como hasta ahora, seguimos quedando bien en la pantalla, aunque no les importemos una mierda, ni nosotros ni lo que forma parte de nosotros. Esto último, al menos, no nos lo pueden quitar. Más info sobre el skatepark más longevo de España en www.elsindi.com
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